Friday, September 30, 2005

EL MANGOS EN.....

EL POLLO QUE MURIO EN MIS MANOS Ó
RECUERDO DE LA INFANCIA AMBIENTALISTA

Recuerdo que cuando era niño tuve una infancia un poco reprimida hasta que comence a juntarme con los niños de mi calle y para ganarme su afecto o su respeto me atrevia a hacer cosas que hasta a veces a ellos les daba miedo hacer, y una de esas fue un total menosprecio por las criaturas de la naturaleza y, que en comparacion con un post del guffo yo si fui un ojete con la naturaleza, que comenzaba desde arrancar plantitas de los jardines para lanzarlas al viaducto, apedrear panales de abejas,amarrar gatos como se hace con los conejos muertos y rompia con los feroces mataperros que tambien eran adecuados para las lagartijas y utilizaba un tirafichas como percutor para darle mas potencia a los disparos. Pero un dia paso algo que me daria una enorme leccion sobre el valor de la vida de cualquier criatura.

Una tarde como cualquier otra, yo caminaba por el parque cuando al bajar la vista vi tirado entre la hierbita un pajarillo y por un instante paso por mi cabeza levantarlo y buscar a una perro grande o un gato para ver al pobre polluelo sucumbir ante el instinto de sus predadores naturales (pues no olviden la leccion de la cadena alimenticia, el gusano come hojas,el pajaro come gusanos,el gato come pajaros y el perro come gatos) y al momento de tomarlo me dio tristeza ver al pajarito temblar, no se si de miedo o del impacto de la caida, pero en mi mente de niño pense que tenia frio y lo mejor que podia hacer era ponerlo seguro en las alturas de un arbol hasta que una madre pajara samaritana adoptara a la pequeña ave para que esta se desarrollara como una cucunita saludable, asi que me di a a la tarea de buscarle una casa a twety(pues ya hasta le habia puesto nombre a lpajaro) y al no encontrar un arbol lo suficientemente de mi agrado decidi llevarlo con la viejita que vivia en la azotea del edificio pues como ella tenia periquitos enjaulados no crei que le molestaria apropiarse de la cucunita y fue cuando me dijo que esos animal no pueden vivir en cautiverio y que lo mejor seria que le buscara hogar en un arbol, ella sabia que las posibilidades de sobrevivir del ave eran de cero, pero ante mi enorme entusiasmo por ayudar al ave me dijo que no me diera por vencido.
Me tomo otro rato caminar hasta que de la desesperacion fui al camellon de la calle contigua a mi domicilio y trate de construir un nido, pero ante mi nulidad para las artes manuales tome un vaso de plastico que estaba tirado, puse al pollo ahi lo coloque en un arbol y me retire contento al dar por finalizada la mision. Pasó una hora hasta que de la insertidumbre de no saber como estaria el pajaro, una idea llego a mi como una revelacion: podia tener al polluelo en el balcon del departamento puesto que ya era suficintemente grande para comer insectos y semillitas eso me evitaria el tener que regurgitarle la milaneza para nutrirlo y cuando pudiera volar llevaria a su familia de cucunitas a vivir a la casa y seria el unico niño de la calle en tener una familia de pajaros coruquientos viviendo en libertad en su casa.
Asi que me levante y corri con la sola idea de ejecutar mi plan, llegue al camellon y tome el vaso que tenia al ave acurrucada en sus diminutas alas y fui a dar una vuelta mas por el barrio antes de regresar. Y asi iba yo camino a casa con mi nuevo amigo cuando de la alegria tropece en el camellon que divide la calle de coruña en dos, el ave salio disparada para estrellarse justo en la guarnición de concreto y al verse fuera de mis manos que no tenian mas que buenas intenciones dio un pequeño salto para decender a la calle otros tres saltitos mas hacia adelante y movio su cabeza en tres posiciones diferentes como pensando hacia a donde dirigirse con su libertad nuevamente adquirida y al cuarto salto ¡¡¡crunch!! ¡ploshhh!! la llanta delantera de un pesero paso encima de el dejandolo hecho caca y dandole una libertad muy distinta a la que teniael ave en mente; y yo solo fui el espectador de la muerte de aquel a quien quize proteger dejandome una advertencia sobre mi total menosprecio por los animales, enseñandome cuan valiosa es la vida y como puede ser arrebatada por la inconciencia, que, en el caso de twety no fue el cafre que lo arrollo sino mi propia inhumanidad que me daba una leccion y para que me quedara claro ¡¡chruch! (ese no fue twety fue el sonido de mi alma desquebrajandose por un instante con un sentimiento que jamas crei que tenian los animales a los que sometia) la segunda llanta paso por encima del cuerpecillo y ante la mirada de una señora con una lastima fingida hacia la expresion ¡aaayyyy!
Todo el acontecimiento paso en pocos segundos, de los mas largos de mi vida y solo me puse en pie, movi la cabeza en dos posiciones diferentes y me fui cabisbajo a casa sin soltar el vaso de plastico.

4 comments:

armando said...

Puess......... que mañana onda amigo !!!

Digo, paso hace muchisimo tiempo (quiero suponer), pero se queda el sentimiento ahi.

Pero pues la vida del pajarito no quedo en vano y se aprendio la lecciòn, y creo yo que haz llevado la idea muy bien.

Saludos Carnal, y cuidate.

Agridulce said...

mmmta ya me hiciste sentir mal...
Yo pisé al pollito de mi hermana pero juro que fue sin querer!! Soy una asesina

canela said...

chaaaaleeee....ya casi lloro!!! pobre pajarito, y ya me imagino lo que habrás sentido cuando viste cómo moría...pero pues si que fue una buena leccion o no?

Guffo Caballero said...

Inche compadre, qué padre contó esta historia, aunque no niego que sentí feillo del lado izquierdo del pecho. Saludos.